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Empecé la mañana como siempre, levantándome temprano y yendo a la terraza a hacer algo de actividad física. Cuando bajaba por las escaleras me crucé con una vecina de mi hermana muy linda en calzas que evidentemente subía a hacer ejercicios.

–          Hola

–          Hola, me dijo ella

–          ¿Subís a entrenar? Le pregunté

–          Sí, me dijo ella, sino la cuarentena me va a matar

–          A todos nos va a matar, le dije

–          Ah bueno, nunca te vi en el edificio, ¿te mudaste hace poco?

–          No, no vivo acá, me mudé hace 1 mes para ayudar a mi hermana que vive en el 5to A

–          Ah, ¿sos el hermano de Sonia? Me dice

–          Si

–          Ah bueno, mucho gusto, me llamo Fiorella

–          Ah, mi nombre es Pablo, le digo

–          Un gusto Chau, me dice

–          Chau, le digo y sigo bajando

    Cuando vuelvo, Sonia otra vez solo en bombacha y en tetas preparando el desayuno, ni se dio vuelta y fui desde atrás y la apoyé descaradamente hundiéndole mi paquete en la raya.

–          Buen día, me dijo contoneando su culo

–          Buen día, no te agarro y te empiezo a tocar solo porque estoy todo transpirado

–          Bueno, mejor, me soltó

–          Me da tiempo de bañarme y desayunamos, le dije

–          No, me dice ella, ya puse las tostadas.

–          Ok, desayuno y me baño

–          Dale, dice y se gira con las tazas de té y yo lo único que veo son dos te tazas jeje pienso y me rio solo

–          ¿De qué te reís? Me dice

–          De que tenes des tazas de té y dos tetazas, le suelto

–          Aj, que boludo que sos, me dice divertida

–          Recién me crucé con Fiorella, tu vecina, le dije

–          ¿Ah sí, en la terraza?

–          En la escalera, cuando bajaba

–          Sí, es simpática, ¡viste!

–          Si, y en calzas se la ve muy bien, le dije

–          ¡Mirá, que me pongo celosa, eh!

–          Vos sabes que siempre vas a ser mi prioridad dentro del edificio, le dije entre risas

–          Gracias, gracias.

–          Me voy a bañar, ¿me queres ayudar? Le solté

–          Ganas no me faltan, lo sabes, me respondió

–          Bueno, me voy a tener que enjabonar solo, le dije y me bajé el pantalón corto para mostrarle mi pija que ya estaba semi erecta

–          Mmmm, no me tientes, me decía

–          Chauuuu, y me perdí en el baño

    Me fui a bañar y preferí no tocarme, aunque motivación no era lo que me faltaba. Estaba resultando bien este juego de hacerla desear a Sonia. Seguí con mis tareas durante el resto del día. Sonia se apareció en tetas nuevamente para decirme que estaba el almuerzo y fui con ella a la cocina. Le miré sus tetas en más de una ocasión, pero no hice comentario alguno. Iba a seguir mi plan de una neutralidad sin llegar a ser indiferente. diarias.

    Por la noche y después de cenar y acostar a Jazmín le dije que me iba a dormir porque estaba cansado que había tenido un día largo y pesado con el trabajo

Miércoles 14 de abril

    Ya iban 25 días de aislamiento y las cosas no parecían que iban a cambiar mucho. Con respecto a mi cuñado, seguía en Alemania y la empresa le había conseguido un airbnb con todas las comodidades y todo pago. En cuanto a la situación en el país, las actividades seguían paralizadas totalmente. Y en lo que respecta y atañe a esta historia mi estrategia sería mantener una distancia prudente con Sonia, pero sin perder el calor del sexo con algunos comentarios.

    En principio, me levanté temprano y desayuné muy liviano para no ir a entrenar con el estómago vacío. El día anterior me había sentado un poco mal. Así que, como todas las mañanas, subí las escaleras y salí a la terraza para empezar a correr con una entrada en calor liviana. Después hice saltos, sentadillas, y calistenia general después de mirar varios videos de YouTube. Me faltarían 5 minutos para irme cuando aparece Fiorella, la vecina del 2do piso. Saludos de rigor y me quedé elongando mientras ella hacía una entrada en calor. Aproveché que pasó alguna vez cerca y le miré que tenía un muy bien culo. No era como el de Sonia, claro, pero no tenía mucho que envidiar. En un momento paró a mi lado y nos pusimos a hablar.

–          Increíble tener que entrenar acá, en una terraza, dice Fiorella

–          Si, increíble

–          ¿Vos ibas al gimnasio? Me pregunta

–          No, sólo salía a correr y calistenia, ¿vos?

–          Iba al gimnasio de acá a 5 cuadras

–          ¿Vivís sola? Le pregunté directamente, ¿para qué dar vueltas?

–          SI, vivía hasta hace poco con mi novio, pero nos separamos hace 4 meses, así que estoy cuarenteneando sola

–          Jaja, sí, yo estoy igual y por eso me vine a lo de mi hermana

–          Ya no me la estoy bancando tanto tiempo sin ver a nadie, me dice

–          Si, tal cual, es que es ridículo tanto tiempo de aislamiento, le dije

–          Bueno, un día los invito a mi casa o nos juntamos acá en la terraza, me dice

–          ¿comes carne? Le pregunté

–          Si, ¿por?  me pregunta

–          Esperá, le dije y fui hacia el cuaderno para reservar la parrilla para el sábado

–          Que haces? Me dice riendo

–          Listo, el sábado al mediodía venís a comer un asadito conmigo y con mi hermana

–          Ah bueno, ¿que traigo? Preguntó correcta y sonriente

–          Lo que quieras, la carne la pongo yo y las ensaladas Sonia mi hermana

–          Dale, traigo el postre dijo

–          Bueno, nos vemos, le dije

–          Chau, y me dio un beso en la mejilla

–          Chau

    Volví y desayuné con Sonia, otra vez en tetas. La miré más de una vez, pero evité hacerle algún comentario picante. Sólo le dije que me había cruzado de vuelta con Fiorella, la vecina y la había invitado a almorzar el sábado. Me preguntó de dónde se me había ocurrido invitarla y le dije que me había parecido muy simpática. Ella, en tono de broma, se hizo la celosa y me preguntó si no la iba a abandonar para irme con la vecina. Le dije que no, que ella era mi preferida de toda la vida

    Por la tarde, continué con mucho trabajo. Por la noche cenamos y le pregunté si no quería que la masajeara o le extrajera leche y me dijo que lo había hecho por la tarde ella misma porque le dolían un poco.

–          ¿Por qué no me avisaste?

–          Estabas con mucho trabajo, me dijo

–          Es verdad, hoy fue un día complicado, le dije

Por la noche miramos la serie (1 capítulo) y nos fuimos cada uno a su cuarto. Cuando estaba acostado y boludeando con el teléfono, entró un mensaje de Paula al grupo que habíamos creado junto con mi hermana. Paula le había puesto Paula y sus hermanos de nombre al grupo.

Paula: Hola, ¿cómo andan?

Yo: Hola Pau

Sonia: ¡Hola Paula!

Paula: Aburrida. Sola

Yo: Uh pobrecita

Sonia: ¿Estas muy aburrida?

Paula: Totalmente, me gustaría tener acá a tu hermanito

Yo: Bueno, por lo menos me tenes virtualmente

Sonia: Yo te lo presto un rato

Paula: Gracias Sonia, me gusta que lo compartas

Yo: No soy un sex toy, jaja

Sonia: Bueno…

Paula: ¿Que hacen? Están mirando una peli o algo

Yo: No, estamos cada uno en su cuarto

Sonia: Si, estábamos por dormir

Paula: No quieren hacer una video call

Yo: Por mí, si

Sonia: Si quieren háganla ustedes dos

Paula: ¿Porque vos no?

Yo: Dale Sonia, no seas amarga

Sonia: Bueno Ok

Paula activa la video llamada, ahora todos se veían

Paula: Hola

Yo: Hola

Sonia: ¿Que haces?

Paula: ¿Les puedo preguntar una cosa?

Yo: Dale

Sonia: Preguntá 

Paula: Me quedé re caliente el otro día viéndolos a ustedes, ¿volvieron a hacer algo?

Yo: Y…

Sonia: Algunas cosas hicimos

Paula: Uf cuéntenme

Yo: ¿Quien cuenta?

Sonia: Vos

Yo: No contá vos

Sonia: Ok, el otro día estábamos los dos medios desnudos..

Yo: Andamos con poca ropa por el calor

Sonia: y me fui para la heladera y me agaché delante de él

Paula: Seguro que lo hiciste a propósito

Yo: ¿Sí?

Sonia: no, bah no se

Paula: Dale seguí

Sonia: Bueno, el tema es que se levantó y me apoyó desde atrás y me puso la pija en el medio del culo

Paula: ¿desnudo?

Yo: No no, yo estaba en bóxer y ella en bombacha

Sonia: Y nada más, arriba yo estaba en tetas, y me las agarró de atrás y las empezó a masajear

Paula: Uff, me estoy calentando

Yo: ¿te vas a tocar?

Sonia: por mí no te hagas problema

Paula: vos seguí contando, ¿estabas así?, dice y se saca la remera quedando en tetas

Yo: Si así

Sonia: mmmm, si, Bueno el tema es que me las empieza a masajear y me empecé a calentar, y no aguanté la tentación y con mi mano hacia atrás empecé a acariciarlo, primero por afuera y después dentro del calzoncillo

Paula: Uf me estoy re calentando, ¿me la mostras?

Yo: Si, mirá y me bajo el bóxer quedando desnudo y con la pija totalmente parada

Sonia: Ufff bueno, que lindo se pone esto, esperen y se saca la remera también. Bueno, la cosa es que yo lo estaba pajeando y el empezó a bajar la mano hacia mi concha

Paula: mmmm, miren como me estoy poniendo. Paula acerca la cámara a su concha desnuda y se frota

Yo: mmmm, que rica que se ve. Entre el lenguaje que utilizaba mi hermana y la concha en vivo de Paula me estaba volviendo loco

Sonia: El tema es que me empezó a masturbar y a frotarme la pija por el culo

Paula: Aghhh chicos estoy en llamas y se metía dos dedos y se frotaba

Yo: yo también mirá

Sonia: y yo, Sonia mueve el teléfono y la cámara apunta a cualquier lado y cuando vuelve la enfoca en su concha, y empieza a frotarse

Paula: seguí contando que estoy por acabar

Yo: dale, seguí

Sonia: mmm yo estoy igual, bueno el me seguía tocando muy bien, yo estaba empapada, como ahora y cuando sentí que su mano se metía dentro de mi bombacha me volví loca y después cuando metió un dedo y empezó a frotarme me volví loca y acabé en sus dedos, como estoy haciendo ahora con mis dedos

Paula: Aghhhh me vuelvo loca, quiero que ustedes hagan de todo juntos

Yo: Bueno, pero ahí no terminó, yo estaba por acabar y fue Sonia la que me propuso que le acabara en las tetas. ella se arrodilló y me pidió que le acabara ¿quieren verme acabar?

Sonia: si, dale que nosotras ya acabamos

Paula: quiero estar ahí para chupártela, ¿no te gustaría que tu hermana me ayude?

Yo: mmmm, me encantaría

Sonia: Mmmm, siiiiii

Yo: aghhhh miren y la acerqué al teléfono y salió un chorro gigante que tuve que parar con mi mano porque iba a parar a cualquier lado

Paula: Aghhh aghhh acabo de vuelta solo de imaginarme chupándote la pija entre las dos

Sonia: Yo también

Yo: aghhh como acabé

Paula: ¿le chuparías la concha a tu hermana?

Yo: y ella lo sabe porque ayer se lo dije

Paula: ¿Comooooooo?

Yo: Si, ayer nos masturbamos de vuelta mirándonos

Paula: Ah bueno, ¿y eso? ¿Porque no me lo contaron?

Sonia: te lo íbamos a contar

Paula: Y a vos Sonia, ¿no te gustaría chuparle la pija a tu hermano?

Sonia: Mejor no te contesto, aunque creo que ya sabes la respuesta

Yo: queres venir

Sonia: Mejor no

Paula: dale andá

Sonia: no, veremos mañana

Paula: Está bien, ya por hoy tuvimos bastante

Sonia: Es verdad, a dormir que se hace tarde, chau Paula, chau me dice a mí y corta la llamada

Paula: Te vas a terminar cogiendo a tu hermana

Yo: No sé si cogiendo, pero no quiero que esto quede acá

Paula: le tenes que chupar la concha y que ella te chupe la pija, me alienta

Yo: Ojalá

Paula: Prometeme que si lo logras me los vas a contar todo

Yo: Obvio

Paula: Bueno, chau

Yo: Chau

Jueves 15 de abirl

     Por la mañana no me encontré con Fiorella, la vecina. Me había levantado temprano y no hice mucho ejercicio. Cuando vuelvo al departamento me pongo a preparar el desayuno mientras espero a que Sonia se levante. Pasados 15 minutos y con todo preparado, levanto la cabeza y la veo venir a mi hermana, solo en bombacha y en tetas con una cara de dormida terrible

–          Dormiste bien? Le dije

–          Muy bien, y se sienta

–          ¿Te sirvo?

–          Dale, me dice

–          Yo también dormí muy bien, le dije

–          Gracias

    Desayunamos con mucha tranquilidad y después me fui a trabajar a mi cuarto. Al mediodía me trajo algo para almorzar a mi cuarto. Esta vez, aunque no llevaba corpiño debajo, tenía una remera puesta. Almorcé rápido y seguí trabajando. A las 5.30 PM volvió a aparecer Sonia, esta vez con el mate. Me lo dejó y se fue. Por la tarde le pregunté a Sonia si precisaba algo porque iría a comprar al supermercado chino y compré 2 o 3 pavadas y a mi regreso encontré la heladería del barrio que tenía el take away habilitado y compré un kilo de helado

     Por la noche cenamos unas milanesas de pollo con puré de papas que estaban buenísimas. Después Sonia acostó a Jazmín que se durmió enseguida y vino a ver Netflix conmigo.  Esperá dije y fui a buscar el kilo de helado y dos cucharitas. Perfecto, me dijo Sonia cuando volví

    Nos sentamos uno pegado al otro con el helado en mi regazo. Empezamos a mirar la película y se me cae un poco de helado en mi remera, me miro manchado y me la saco por la cabeza. Ella me mira, y divertida hace lo mismo quedando en tetas a mi lado

–          Así me aseguro no mancharme

–          Me parece perfecto, digo mirando las tetas de mi hermana iluminadas por la luz de la TV

–          Que rico que está, me dice

–          Si, está bárbaro

–          Uy me manché dice mi hermana y miro una gota en su teta

–          Uy que ganas de limpiártela, le digo

–          Siiii, y la recoge con un dedo y se lo mete en la boca mirándome sugestivamente

–          Mmm, mala, le digo y seguimos mirando la pantalla

–          Ups, me dice y veo su pezón con helado, no parecía que se le había caído

–          Mmmm, puedo? Y la miro a los ojos

–          Bueno, dale, me dice

–          Mmmm, le empiezo a pasar la lengua por el pezón

–          Aghhh, me encanta

–          Mmmm, como me gusta chuparte las tetas, por Dios!

–          Mmmm y a mi

–          Mmmmm, me encanta, reitero

–          Esperá, me dice y ahora agarra otra cucharada de helado y le pasa por su otro pezón

–          Mmmm, me lo devoro con desesperación

–          Mmmmm, siii, chúpame así, me dice

–          Mmmm, quiero chuparte toda la noche

–          Mmmm, mi hermana pone el helado a su lado y saca una cucharada muy cargada y se la mete en la boca, me toma la cabeza con ambas manos y me besa pasándome el helado

–          Mmmm, nuestras lenguas juegan y un poco de helado cae sobre su cuello, lo chupo y vuelvo a sus tetas

–          Mmmm, como me gusta! Me dice

–          Mmmm, vuelvo a su boca, nuestras lenguas frías se buscan y juegan

–          Me encantás, hermanito

–          Y vos a mi Sonia, vuelvo a chupar las tetas y empiezo a bajar besando su abdomen

–          Mmmm, noooo, que vas a hacer

–          Mmmm, dejame, por favor, supliqué y seguí bajando

–          Mmmm, noooo, decía Sonia con palabras, pero su cuerpo decía otra cosa

–          Mmmm, le besé debajo del ombligo mientras le tomaba ambas tiras de la bombacha con mis manos

–          Aghhh, que me vas a hacer? Y levanta la cadera facilitándome el movimiento para quitarle la única prenda que le quedaba

–          Te voy a chupar toda, le dije y me sumergí en su concha, aghh, era de una suavidad y de una humedad impresionante.

    Sin abrir mi boca la recorrí con mis labios por fuera y ya podía sentir su humedad empapándome la cara. Levanté la vista para mirarla y reconocí que la imagen no podía ser más erótica. Mi hermana completamente desnuda recostada en el sillón con las piernas bien abiertas y yo arrodillado en el piso, chupándola como un poseído. La luz que reflejaba la tele por momentos más y por otros menos, iluminaba nuestros cuerpos. Sus pezones estaban erguidos y su cara trasmitía una lujuria total. Sonia se retorcía y acomodaba como una serpiente en movimientos a veces suaves y lentos y a veces, espasmódicos tal el placer que estaba sintiendo. Con esa imagen ante mí, me decía que bien podría quedarme todo el tiempo así

–          Aghhhhh, si, chúpame, suplicaba Sonia

–          Toda la noche te voy a chupar le prometí

–          Aghhhh, cuando mi lengua rozó su clítoris

–          Mmmm, me encanta chuparte le dije

–          Aghhh, voy a acabar, esperá

–          Noooo, quiero que me llenes la boca de tu flujo

–          Aghhhh, acabo aghhhh acabo

–          Mmmmm, si, solo despegué mis labios para decirle que me acabe

–          Aghhhh, una mano me acarició el pelo y hundía aún más mi cabeza contra su sexo

–          Mmmmm, aghhhhh

–          Aghhhh, aghhhh, que me hiciste? Me encantó, me encantó como me lo hiciste

–          Aghhh me alegro, digo yo acomodándome el bulto y subiendo a sus tetas para chuparlas

–          Vení, me dijo y me levantó

–          Claro, obedecí

–          Acostate acá, le pegó una suave palmadita al sillón y me acosté boca arriba

–          Te voy a besar, dijo y se subió encima montándome, completamente desnuda como estaba, Yo seguía con mi short y bóxer puesto

–          Mmmm, si, dije entre susurros mientras acomodaba su concha sobre mi pija muy parada solo separadas por la fina tela del bóxer y el short

–          Mmmmm, me encanta como me besas, me dice

–          Y vos a mí, le digo

–          Mmmm, me chupaste la concha muy bien, dice mi hermana y yo tiemblo al escuchar sus palabras

–          Mmmm, es que me encanta, es muy rico tu sabor

–          Mmmm, me doy cuenta porque lo estoy saboreando, me dice mientras me besa en la boca y se mueve frotando su húmeda vagina sobre mi pene

–          Mmmmm, me volves loco, Sonia

–          Y vos a mí, hermanito, me dice besándome el cuello y bajando a mis tetillas

–          Mmmm, me encanta

–          MMmmm, ¿siiiii? Y sigue bajando

–          Mmmm, me vuelve loco verte, y nuestras miradas se cruzan

–          Aghhhhh, mmmm, ayúdame, dice tomando de los costados los elásticos del short y bóxer al mismo tiempo

–          Mmmmm, si digo levantando la cadera

–          Mmmmm, que buena pija tenes!

–          Agghhhh, solo escuchar a mi hermana hablar así de mi pija y pronunciar esa palabra me pone al borde del orgasmo, pero debo controlarme si quiero disfrutar mas

–          Mmmmm, ¿queres que te pajee con las tetas? me dice

–          Mmmm, siiiii, su lenguaje vulgar me excita y me decido a jugar fuerte porque sé que a ella también le gusta

–          Mmmmm, te gusta que le abrace la pija con las tetas? dice elevando cada vez más el tono

–          Mmmm, me encantan tus tetas, a mi pija le encantas vos, tus tetas y tu boca, dije apostando fuerte

–          Siiiiii, que rica pija que tenes, dice mientras la pajea, ahora con la mano y la mira

–          No queres probarla? Me encantaría verte con mi pija en la boca

–          Mmmmm, si? ¿Te gustaría? Mi hermana me pajea mirándome y se apoya mi verga al costado de su cara

–          Mmmmm, me volves loco, hermanita, chupámela, por favor, le dije sin dejar de mirarla a los ojos

–          Mmmm, tenes muchas ganas? Me decía mientras le pasaba la lengua al tronco, de costado

–          MMmmm, nada me gustaría más en el mundo, le dije

–          A ver, dijo

    Sonia miró la pija bien, la escrutó. Bajó su mano deslizando la piel de mi verga y la cabeza apareció enorme, hinchada, colorada y palpitante. Abrió buen grande su boca y bajó la cabeza lentamente sin rozar mi pija en ningún momento. Yo solo sentía el calor de su cavidad y veía a su cabeza bajando. Luego cerró muy despacio su boca envolviéndome con su temperatura y empezó a subir y bajar muy lentamente. Era indescriptible lo que sentía. Un calor que me abrazaba y abrasaba la pija. Y su lengua moviéndose con maestría.

    Puedo decir, afortunadamente, que muchas veces me han chupado la verga, pero puedo asegurar que nunca en mi vida disfruté tanto como en ese momento. Sonia seguía concentrada subiendo y bajando que si le fuera la vida en ello. Chupeteaba, ensalivaba, subía y volvía a bajar. No voy a negar que en los últimos días me había imaginado que esta situación podría darse, pero ni en el mejor de mis sueños imaginaba que Sonia fuese tan buena haciéndolo.

   No iba a aguantar mucho más. Sabía que no podía acabar con mi pija dentro de su boca, así que quise prevenirla para poder volver a acabarle en las tetas

–          Sonia, no aguanto más, voy a acabar

–          Mmmmm, no decía nada y seguía chupando con más ganas

–          Sonia, le dije elevando un poco el tono, voy a acabar ya

–          Mmmmm, asintió con la cabeza sin sacarse la pija de la boca

–          Te voy a acabar en la boca, le dije como última advertencia,

–          Eso quiero, dijo sin sacarse la pija de la boca y mirándome sonriente

–          Aghhhhhh, aghhhhh, aghhhh, grité retorciéndome

–          Aghmmmm, Ella agachó la cabeza y chupó con más fuerza subiendo y bajando

–          Mmmm, Sonia me volves loco, me encantó

–          Mmmm, seguía chupando y tragando mi semen

–          Mmmm, me encanta, le dije

–          Mmmmm, se sacó la pija de la boca y vino hacia arriba y me besó en la boca

–          Mmmmm, tenía el sabor de mi semen

–          Mmmmm, me volvés loca, hermanito, LOCA, dijo poniendo énfasis en esa palabra

–          Mmmm, creo que haría de todo con vos, le digo y la vuelvo a besar en la boca

–          Mmmmm, ella se mueve buscando más contacto con mi cuerpo,

–          Sonia, creo que te voy a pedir que te separes, le dije riendo

–          Jaaaa, creo que ahora, en este momento, lo haría

–          Mmmm, la volví a besar en la boca

    Nuestras lenguas se unieron una vez más en esa noche. Nos acariciamos nuevamente, pero esta vez mas tiernamente que sexualmente.  A nuestro lado, el helado estaba derritiéndose, pero nada nos importó. Empezaba a recuperar mi erección cuando ella lo advirtió y dijo:

–          Mejor me voy a dormir, porque no sé qué puede pasar si me quedo

–          Bueno, le dije y la volví a besa

–          Mmmm, chau, y cortó el beso rápidamente

–          Mmmm, chau, le dije

Viernes 16 de abril

    Por la mañana me levanté pletórico, con mucha energía. Me fui a la terraza e hice todos mis ejercicios. Me crucé con Fiorella y le di un beso en la mejilla y le dije nos vemos mañana, eh. Al mediodía acá. Ok, me dijo, muy sonriente. Así era ella, no provocaba, pero irradiaba tanta simpatía que despertaba ganas de besarla para tomar un poco de esa energía que mostraba.

     Volví y Sonia no se había levantado todavía. Preparé el desayuno y esperé. Apareció como siempre, radiante. En solo una bombachita blanca y en tetas acomodándose su cabello con las dos manos. Yo estaba vestido con la ropa deportiva y ya mi pija empezaba a cabecear debajo de mi short. Buen día, me dijo y se me acercó. Buen día y le apunté a la boca. Ella lejos de amilanarse, me apuntó también y nos dimos un beso corto y húmedo, como una pareja. A esta altura creo que lo éramos

Se sentó y me miró mientras traía las cosas. Yo me quise hacer el gracioso y le serví solo el café y le pregunté:

–          ¿Como queres la leche?

–          Jaja, en la taza, me dijo

–          Jaja, bueno, porque si la queres directamente en la boca me tenes que decir, le dije riendo

–          Jaja, dale, te aviso, me dice riendo

Me encantaba empezar la mañana así. Ambiente descontracturado, con mi hermana en tetas y riendo. Eso era un buen presagio para todo lo que quería que viniera de ahora en adelante

                Durante el día trabajé. Sonia vino al mediodía y me trajo unas medialunas de jamón y queso a mi cuarto. Vino en tetas, como por la mañana. Ya se le había hecho una costumbre que yo festejaba. Aprovechando que el día venía descontracturado, le dije:

–          Me encanta verte así, en tetas, todo el tiempo

–          Por eso lo hago, porque sé que te gusta, me responde

–          Gracias, le digo

–          Gracias a vos por todo lo que haces por mí, me dice mi hermana

–          Sabes que haría mucho más, le dije pícaro

–          Sabes que, por mí, me encantaría que lo hicieras, aunque sea muy fuerte y no me anime, lo pensé, no te lo voy a negar

–          Yo también lo pensé, si ir más lejos, anoche… comencé a decirle

–          Shhhh, me pone la mano en la boca, no digas nada

–          Mmmmm, yo le tomo la mano y la empiezo a besar

–          Aaaaaaaaaa, aaaaaa, se escucha el grito de llanto de Jazmín que nos saca de ese momento.

Creo que en ese momento estaba listo para cualquier cosa. Y creo que Sonia también. No sé qué hubiese pasado si Jazmín no se despertaba

      El resto del día lo pasé entre mucho trabajo y flashbacks de la noche anterior y la jornada de sexo oral con mi hermana. Necesitaba que se volviera a dar. Necesitaba volver a chuparla y que me chupe. Estaba empezando a torturarme cuando sucedió una cosa problemática en el trabajo que me hizo intercambiar largos llamados y mails que me tuvieron complicado hasta las 8 de la noche.

      Cenamos pastas con crema de camarones que hizo Sonia y estaban deliciosas. Como era de rigor, acostó a Jazmín y vino al sillón a acostarse a mi lado en tetas y a mirar la serie. Ya se podría decir que éramos una pareja consolidada. Sonia se acostó a mi lado y me abrazó. Ambos con el torso descubierto. Yo sentía la pesada teta de mi hermana en mi costado, pero trataba de concentrarme en la pantalla. Empezó la serie y a los 30 minutos comenzó una escena de sexo muy caliente. A mí se me empezó a parar, y Sonia lo notó. Me miró sonriente y me besó el pecho. Se acurrucó a mi lado y puso su mano en mi vientre. Mi verga dio un respingo y ella empezó a bajar su mano dentro de mi pantalón y mi bóxer. Yo me dejaba hacer: ella seguí con la cabeza apoyada en mi pecho. Ya ninguno de los dos prestaba atención a lo que pasaba en la pantalla. Sonia metió la mano más profundamente y se encontró con mi verga dura. La empezó a acariciar dentro del pantalón mientras muy sigilosamente bajaba su cabeza hacia ese lado. Yo estiré mi brazo y comencé a acariciarle la cola. No dudó y de a poco empezó a tironear para bajarme el pantalón deportivo y el calzoncillo. La ayudé levantando mi cadera y lo bajó hasta el piso ayudándome a sacarlo por completo. Ahora era yo el que estaba despatarrado en el sillón completamente desnudo. Mi hermana me dejaba meterle mano por la cola y le corrí la bombacha para poder meterle un dedo en la concha. De a poco se fu acomodando como para invertirnos en un 69. Le tiré de la bombacha para sacársela y en 1 segundo voló por el aire. Se acomodó definitivamente con sus dos piernas a ambos lados de mi cabeza y descendió a ser chupada por mí, al tiempo que empezaba a chuparme la verga con auténtica maestría. Nunca había sido fanático de esta posición. A mí me gusta dedicarme el 100% a una tarea sin que me distraiga el placer que estoy sintiendo. Pero evidentemente a Sonia le gustaba mucho, tal los gemidos que empecé a escuchar. Le chupaba la concha con toda la dedicación de mundo. Ella bajaba su cuerpo y me frotaba toda su humedad en la cara. A todo esto, ella no dejaba de subir y bajar la cabeza con mi pija dentro de su boca y solo la sacaba de su boca para ir directamente a mis huevos y chuparlos con una devoción propia de una geisha. Empecé a excitarme de una manera terrible- quería ir por mas y no se me ocurría cómo. Entonces fue que con mis manos empecé a acariciar la cola de Sonia. Con intención dejé un dedo en la puerta de su agujero trasero. Contorsionando mi mano logre meter la mano y que dos dedos se introdujeran en su concha empapada. Ahora estaban lubricados. El dedo mayor quedó en la puerta de su ano. Seguí dejándolo ahí y haciendo suave presión, de a poco iba entrando esa falange. Nunca dejé de chuparla, sobre todo el clítoris. En un momento siento que mi hermanase saca mi pija de la boca, pero por la posición no puedo ver que hace. Después entendería que era. Le meto casi medio dedo en la cola y ella empieza a acabar. Aghhhh se escucha. Seguí me pide, y yo seguí. Me chupa los huevos y los escupe suavemente, un hilo de saliva baja por mis huevos hacia mi ano. Sonia pasa su dedo por la zona húmeda y empieza a jugar rozando mi perineo. EL placer que siento es total. Sabe estimular esa zona y sabe lo que produce su estímulo. Yo, por mi parte, le meto completamente el dedo mayos en la cola y empiezo a moverlo. Aghhhh, cuantas veces me queres hacer acabar?, me dice y sigo. Yo estoy a punto también le respondo. Fue en ese momento que siento algo en la puerta de mi ano. Algo húmedo y caliente que hace fuerza para entrar al tiempo que siento su boca alrededor de mi falo. Ahí entendí que Sonia se había humedecido el dedo para jugar con él en mi puerta trasera. Entendí que quería y la ayudé apoyando los talones en el sillón y dándole más acceso a mi ano. Volví a sentir la tibia saliva de mi hermana y un dedo que entraba lentamente en mi ano. Empecé a eyacular de una manera tremenda. No paraba. Ella se agitaba en otro, el tercero creo, de sus orgasmos. Chupaba y tragaba con desesperación y sin pausa, pero con un ritmo que parecía y se sentía perfecto. Me cuesta poner en palabras lo que sentí esa noche. Supe y creo que, de manera definitiva, que necesitaba hacer el amor con mi hermana.

En silencio y sin decirnos nada, nos fuimos cada uno a su cuarto. Dormí profundamente al igual que ella.

Continuará…

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